En medio de una evidente crisis de gestión que arrastra semanas de incertidumbre, finalmente el seremi de Educación de Magallanes, José Raúl Alvarado Díaz, sostuvo una reunión con los representantes de las asociaciones de Asistentes de la Educación de la región. La cita ocurre recién ahora, luego de que los dirigentes denunciaran públicamente haber tocado múltiples puertas y no encontrar espacios de diálogo que apunten a solucionar el conflicto.

Una espera injustificada ante un conflicto grave

El encuentro expone una preocupante lentitud gubernamental para abordar un conflicto que golpea directamente el bolsillo de cientos de trabajadores de la educación pública y a sus familias en Magallanes. Los dirigentes expusieron la grave situación que enfrentan debido al retraso en el pago de la Asignación de Zona (40%), bonos y otros beneficios laborales que constituyen derechos adquiridos.

Pese a la urgencia alimentaria y familiar que significa el no pago de remuneraciones completas en una zona extrema, la respuesta de la cartera educativa regional se ha limitado hasta el momento a comprometer "gestiones" y recopilar antecedentes, evidenciando una falta de proactividad y soluciones concretas ante un problema que ya se preveía complejo.

Promesas de gestión en medio de la incertidumbre

Tras escuchar los reclamos, el seremi Alvarado señaló: “Conocí en detalle la problemática que están atravesando. Como Secretaría Regional Ministerial de Educación, vamos a realizar todas las gestiones que estén a nuestro alcance para informar esta situación a las instancias correspondientes”.

La autoridad regional explicó que ahora iniciará conversaciones con Jorge Valdés, director ejecutivo (s) del cuestionado Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Magallanes, además de representantes de la Dirección de Educación Pública (DEP) a nivel central. Una cadena burocrática que, a ojos de las bases, solo dilata las soluciones inmediatas que requieren los afectados.

Por su parte, Claudia González, representante del Sindicato N°1 de Asistentes de la Educación, intentó mantener una postura constructiva tras el portazo de otras reparticiones: “Queremos agradecer al seremi por habernos recibido. Hoy pudimos informarle nuestras preocupaciones y el complejo escenario que estamos viviendo. Valoramos que nos haya escuchado y que se comprometiera a realizar las gestiones correspondientes para ayudarnos a obtener respuestas”.

Desde la Secreduc Magallanes aseguraron que continuarán "promoviendo el diálogo". Sin embargo, para las comunidades educativas de la región, las buenas intenciones de última hora ya no bastan si no vienen acompañadas de los decretos y los fondos que pongan fin a la desprotección laboral en las aulas magallánicas.