Un total de 21 organizaciones productivas de la Provincia de Última Esperanza levantaron la voz para solicitar la postergación y reprogramación de los trabajos de conservación de la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo de Puerto Natales, fijados preliminarmente para ejecutarse entre enero y marzo de 2027. Aunque el gremio remarcó que respalda de forma absoluta la seguridad operacional y el mantenimiento de la pista, cuestionan fuertemente que las intervenciones se lleven a cabo en plena temporada alta.

Para evitar el cierre o la afectación de la conectividad en los meses de mayor demanda, proponen la implementación inmediata de un equipo permanente de bacheo y conservación preventiva mientras se definen fechas de menor impacto económico.

Las organizaciones, agrupadas en el denominado Bloque Productivo de Última Esperanza, representan a diversos sectores como el turismo, comercio, transporte, agricultura, pesca, acuicultura y logística, sumando a miles de familias y trabajadores. Desde el gremio destacaron que la actividad productiva de la zona depende de una marcada estacionalidad, donde la mayoría de las empresas generan el grueso de sus ingresos en apenas seis o siete meses para financiar los costos operativos de todo el año, por lo que reducir dicho margen a solo tres meses pondría en serio riesgo la viabilidad de cientos de emprendimientos. "No estamos solo defendiendo una temporada turística; estamos defendiendo el futuro de un territorio", enfatizó Adriana Aguilar Lagos, vocera del Bloque Productivo. Por su parte, Pablo Ampuero, también vocero del bloque, remarcó que "la verdadera pregunta es si resulta razonable intervenir la principal puerta de entrada de Puerto Natales durante los meses de mayor actividad económica, o si existen alternativas técnicas que permitan ejecutar la obra con un menor impacto...".

Según estimaciones preliminares del sector, la sola incertidumbre ya está afectando la comercialización del destino: cerca del 60% de los pasajeros con reserva directa a Puerto Natales para la temporada afectada tendrían que desviarse a Punta Arenas o El Calafate, y de ellos, un 40% optaría por cancelar definitivamente su viaje para evitar costos y tiempos adicionales. Además, la comercialización del 40% restante de la temporada ha sufrido una baja considerable debido a la falta de certezas sobre los vuelos, sumado a eventuales complicaciones en la logística terrestre, transporte de carga aérea y abastecimiento local.

El Bloque Productivo denunció que, hasta el momento, no se ha hecho público ni el informe técnico que justifica las obras en esas fechas, ni un estudio de impacto social y económico para la comuna y la Región de Magallanes. Por esta razón, las 21 organizaciones —entre las que se encuentran la Cámara de Turismo de Última Esperanza, Austro Chile, HYST, la Agrupación de Camioneros y la Asociación de Salmonicultores, entre otras— anunciaron que agotarán todas las instancias ante autoridades nacionales, parlamentarios, aerolíneas y organismos técnicos para defender la conectividad y el desarrollo de la provincia.