La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales recibió a la delegación norteamericana para buscar revertir o atenuar el arancel del 12,5% impuesto por la administración de Donald Trump. La continuidad de estas tratativas resulta estratégica para la economía magallánica, donde el salmón fresco enviado a Norteamérica lidera los envíos regionales y sostiene miles de empleos.

Representantes diplomáticos y comerciales de Chile y Estados Unidos sostuvieron este lunes una cita clave en la sede de Cancillería para avanzar en las conversaciones que buscan destrabar las restricciones arancelarias que afectan a las exportaciones nacionales en el mercado norteamericano.

La reunión fue encabezada por la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), Paula Estévez, y el representante adjunto de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR), Jeffrey Goettman. El encuentro se dio en el marco de las gestiones del gobierno chileno para contener el arancel del 12,5% impuesto por la administración de Donald Trump a diversos productos de la canasta exportadora nacional.

Según informaron desde Cancillería, en la cita se revisaron las prioridades productivas de Chile y se acordó trazar una hoja de ruta que continuará este martes con una nueva reunión de trabajo, fijando un calendario de conversaciones para las próximas semanas.

Aunque la negociación se maneja al más alto nivel en Santiago y Washington, el impacto real de este gallito comercial se mide con especial fuerza en la Región de Magallanes.

El mercado estadounidense es, por lejos, el principal destino del salmón atlántico producido en los fiordos australes. La imposición de una tasa del 12,5% no solo resta competitividad frente a otros competidores globales que no enfrentan dicho tributo, sino que presiona directamente los márgenes operativos de las empresas procesadoras instaladas en la zona y repercute en la cadena de proveedores locales, servicios de logística marítima, plantas de proceso y empleo directo en la región.

El salmón de cultivo representa uno de los pilares fundamentales del Producto Interno Bruto (PIB) de Magallanes y encabeza de forma sistemática los retornos de exportación no mineros de la zona austral. Por ello, la capacidad negociadora de la Cancillería para frenar o eximir a la acuicultura chilena de estas barreras tributarias resulta determinante para dar certeza de inversión al sector privado local durante el segundo semestre de 2026.

Hoja de ruta en desarrollo

Al término de la reunión, la subsecretaria Estévez valoró el acercamiento con la delegación norteamericana, señalando que la presencia de Goettman "refleja que existe voluntad de seguir trabajando para encontrar soluciones. Estamos llevando adelante una negociación seria, con una mirada de largo plazo y con el objetivo de defender los intereses de Chile y de mejorar las condiciones de acceso de los productos nacionales".

Este martes las autoridades de ambos países sostendrán una jornada de cierre para definir los plazos y la metodología con la que continuará el diálogo técnico. Desde la zona austral, el sector productivo y las gremiales de la salmonicultura seguirán de cerca cada avance, atentos a una resolución que defina el ritmo económico de la región para los próximos años.