La Municipalidad de Punta Arenas puso en marcha uno de los procesos de contratación pública más millonarios y críticos para la gestión sanitaria de la comuna. Se trata de la licitación para la operación, mantención y cierre técnico del vertedero municipal de Leñadura, un contrato que compromete un presupuesto oficial de $7.351 millones para asegurar la continuidad del servicio durante los próximos 30 meses.
El proceso adquiere un carácter estratégico y urgente para la capital regional, considerando que el actual recinto se encuentra en la fase final de su vida útil operativa, operando bajo constantes planes de mitigación mientras se destraba el postergado proyecto del nuevo Centro de Tratamiento Integral de Residuos (CTI) para la provincia de Magallanes.
Las cifras de la megacontratación pública
El monto asignado por las arcas municipales refleja el alto costo que significa mantener el actual sistema de disposición de basura bajo estándares ambientales mínimos. Las especificaciones técnicas de la licitación detallan las siguientes obligaciones financieras y operativas:
- Presupuesto Total: $7.351.042.000 (impuestos incluidos) destinados exclusivamente al manejo de la masa de basura.
- Plazo de Ejecución: El contrato fija un periodo de 30 meses continuos de operación a contar de la adjudicación.
- Costo Mensual Estimado: El municipio desembolsará una cifra cercana a los $245 millones mensuales para sostener las faenas en Leñadura.
Exigencias técnicas: El fantasma del colapso ambiental
Quien se adjudique la propuesta deberá asumir un panorama complejo en el terreno. Leñadura no es un relleno sanitario moderno, sino un vertedero controlado que arrastra años de sobreexplotación. Por ello, las bases de la licitación imponen exigencias estrictas para evitar emergencias sanitarias en el acceso sur de Punta Arenas:
- Compactación y Cobertura Diaria: Obligatoriedad de sellar las celdas de basura diariamente con material de cobertura para mitigar la proliferación de vectores (aves y roedores) y controlar los malos olores.
- Manejo de Lixiviados: Captura y tratamiento de los líquidos tóxicos que genera la descomposición de los residuos, impidiendo que percolen hacia las napas subterráneas o cursos de agua cercanos.
- Planes de Cierre Técnico: La empresa operadora deberá comenzar a ejecutar las obras de perfilamiento y estabilización de taludes necesarias para el posterior sellado definitivo del recinto una vez que deje de recibir carga.
La eterna espera del Relleno Sanitario
Esta licitación por dos años y medio es la prueba explícita del retraso crónico que sufre Magallanes en materia de gestión de residuos. Los $7.350 millones que el municipio debe inyectar hoy para mantener "a flote" un vertedero al borde del colapso son el precio de la burocracia que ha mantenido frenada la construcción del nuevo relleno sanitario provincial. Con este contrato, las autoridades compran tiempo —exactamente 30 meses— para que el aparataje estatal logre materializar una solución definitiva antes de que Leñadura se transforme en una crisis ambiental irreversible al lado de Punta Arenas.