La Dirección Nacional de Aeropuertos desestimó la propuesta de los gremios locales sobre la conservación de la pista. Pese a que el MOP justificó el plan por turnos amparándose en la seguridad de las personas, las organizaciones expresaron su preocupación por el impacto socioeconómico y calificaron como un "cambio menor" el ajuste informado por la autoridad.
Este viernes, el Bloque Productivo de Última Esperanza —organización que reúne a los principales gremios económicos, laborales y turísticos de la provincia— sostuvo una crucial reunión con la Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP). En la cita, la autoridad formalizó el rechazo a la última propuesta técnica presentada por los actores locales para reprogramar las obras de conservación de la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo.
Desde el gremio regional manifestaron su profunda inquietud, señalando que el escenario planteado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) se mantiene prácticamente sin variaciones sustantivas. A juicio de los dirigentes, los ajustes presentados por el gobierno solo representan una "modificación menor" que no resuelve las principales preocupaciones sobre la continuidad económica de la zona.
La postura del gremio frente a la afectación económica
Los representantes del Bloque Productivo insistieron en que resulta urgente buscar un equilibrio que garantice la seguridad aeroportuaria sin asfixiar la conectividad ni destruir la actividad laboral del turismo y el comercio en Última Esperanza. Para las agrupaciones locales, restringir los vuelos durante la temporada alta estival atenta directamente contra el sustento de la provincia.
Por su parte, desde el Ministerio de Obras Públicas ratificaron que los trabajos se realizarán entre enero y marzo de 2027 mediante un sistema de turnos parciales (4x3 y 5x2). El MOP argumentó que la alternativa planteada por el Bloque Productivo —un cierre total entre mediados de febrero y marzo— representaba un "alto riesgo" de fallas críticas por el desgaste del pavimento y generaba un mayor impacto operativo (498 vuelos en cierre total versus 593 bajo el plan oficial).
"Como MOP somos la institución encargada de garantizar la seguridad de la infraestructura (...) Esta es una responsabilidad legal e institucional ineludible que no podemos delegar", enfatizó el Director General de Obras Públicas, Joaquín Dagá, respaldando el plan por turnos que demandará una inversión de $7.213 millones como obra de transición previa a la licitación del nuevo terminal.
Martes 18: Una jornada que será determinante
Pese a las explicaciones técnicas y los planes de mitigación presentados por el MOP —que incluyen mantener operativas las frecuencias los fines de semana y disponer de personal de la DGAC las 24 horas—, el Bloque Productivo mantendrá sus gestiones.
Las organizaciones apuntan al próximo martes 18 de agosto como una jornada clave. En dicha fecha se concretará una sesión en la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputadas y Diputados, donde están convocados todos los actores involucrados.
Para los dirigentes locales, esta instancia parlamentaria será determinante para conocer las decisiones definitivas del Ejecutivo. Asimismo, adelantaron que el Bloque de Última Esperanza evaluará en conjunto los pasos a seguir y las eventuales medidas a adoptar tras la reunión en el Congreso, no descartando una futura movilización.

