La salida de la ministra del Deporte, Natalia Duco, junto a la del subsecretario de la cartera, Andrés Otero, desató una intensa controversia política. La renuncia de la secretaria de Estado ocurrió en medio de cuestionamientos por el presunto uso indebido de un vehículo fiscal para actividades de carácter personal.

Tras confirmarse las dimisiones, el Partido Nacional Libertario (PNL) planteó abiertamente la posibilidad de cerrar la repartición pública. El secretario general de la tienda, Juan Antonio Urzúa, sostuvo que la coyuntura representa una ocasión propicia para erradicar el ministerio.

"Estimamos que esta es una excelente oportunidad, ya que renunció la señora Ministra del Deporte, para que cerremos el Ministerio del Deporte. No tiene ningún sentido que tengamos autos fiscales, choferes fiscales, que vayan a financiar un carrete ministerial. No necesitamos un Ministerio del Deporte", afirmó Urzúa.

Asimismo, el dirigente argumentó que los fondos asignados a esta área deberían reasignarse a otras prioridades del país: "Necesitamos que los recursos sean redirigidos para enfrentar el flagelo del narcotráfico, de la delincuencia. Y los ciudadanos chilenos, si así lo estiman, hagan más deporte, hagan más poema, se dediquen a escribir. Pero no necesitamos un Ministerio del Deporte".

Rechazo desde la oposición

La iniciativa generó un inmediato rechazo en otros sectores del Congreso. El diputado del Partido de la Gente (PDG), Patricio Briones, cuestionó con dureza los dichos del dirigente libertario, tildándolos de "ignorancia" y de una desconsideración hacia la comunidad deportiva del país.

"Esto solo habla de la ignorancia y de la poca pericia comunicacional al tratar de minimizar, menospreciar e incluso irrespetar a los miles de deportistas de élite y de alto rendimiento que representan y usan los colores de Chile ante el mundo. De verdad, y en lo personal, es una vergüenza", enfatizó el parlamentario.

La discusión sobre la continuidad y el rol del Ministerio del Deporte se suma a las tensiones generadas por el ajuste en el gabinete tras la salida de las máximas autoridades de la cartera.