Un mega proyecto vial para unir Aysén y Magallanes por territorio 100% chileno vuelve a tomar fuerza en el debate técnico e ingenieril. La iniciativa busca prolongar la Carretera Austral desde su término oficial en Villa O’Higgins hasta Puerto Natales, rodeando por el oeste la barrera geográfica de Campo de Hielo Sur mediante un trazado bimodal por el archipiélago occidental.
Aunque se plantea como un desafío de largo aliento —cuya concreción podría tardar varias décadas—, especialistas afirman que las capacidades técnicas actuales, el desarrollo de infraestructura bimodal y el diseño de puentes o eventuales túneles hacen técnicamente viable una obra de esta envergadura.
La propuesta: una ruta bimodal por islas y fiordos
La estrategia contempla una solución similar a la ruta bimodal de Hornopirén: combinar tramos terrestres con conectividad marítima a través de transbordadores. De acuerdo con Marcelo Agüero, director de la Fundación Prisma Austral, este planteamiento se apoya en 27 años de navegación y exploraciones en los fiordos australes. A su juicio, la isla Wellington desempeñaría un papel central en el corredor, ya que presenta menores alturas que el territorio continental y está rodeada por pasos marítimos más estrechos.
"Todos los canales anchos están en el lado de Campo de Hielo, porque es la retirada de los glaciares. Más hacia el sector de Wellington hay canales más angostos y ahí se pueden hacer los transbordos más fáciles", explica Agüero.
Según las evaluaciones técnicas:
- Eje estratégico: El paso por la isla Wellington permitiría unir puntos como Puerto Yungay, la península Swett, las islas Van der Meulen, Little Wellington, Wellington y Puerto Edén, transformándolos en nodos intermedios.
- Cruce de canales: Los pasos entre islas y peninsulas se resolverían inicialmente con embarcaciones y, en los puntos donde la profundidad y la geología lo permitan, con la eventual construcción de puentes.
- Trazado hacia el sur: Tras atravesar los fiordos Europa, Asia y Peel, la ruta continuaría al oeste del ventisquero Grey y la cordillera Sarmiento para alcanzar la península Antonio Varas y el seno Última Esperanza, directamente frente a Puerto Natales.
Viabilidad técnica y resguardo de la soberanía
Desde la División de Ingenieros del Ejército señalan que la experiencia acumulada por el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) en los últimos 70 años demuestra que una obra de esta magnitud es realizable. Los reconocimientos terrestres, aéreos y marítimos realizados por la institución han permitido trazar rutas preliminares y proyectar una infraestructura de cerca de 700 kilómetros por construir, dividida en múltiples sectores que requerirían transbordadores.
Por su parte, especialistas en ingeniería enfatizan que más allá del desafío técnico, el proyecto representa una decisión política y de priorización de la inversión pública. Alejarse de la masa de hielo no solo reduce riesgos de remoción causados por el retroceso glaciar, sino que fortalece la conectividad entre Aysén y Magallanes, impulsa el turismo regional y asegura el acceso permanente a servicios esenciales para comunidades aisladas como Puerto Edén.
