Chile registró 2.451.443 trabajadores informales durante el trimestre julio-septiembre de 2026, equivalentes al 26,4% de la población ocupada, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La tasa aumentó 0,2 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior, en un contexto de deterioro del mercado laboral.
La cantidad de trabajadores informales disminuyó 0,3% interanual, equivalente a 6.909 personas. Sin embargo, el empleo formal retrocedió 1,4%, con la pérdida de 95.966 puestos de trabajo, lo que explica el incremento proporcional de la informalidad.
Los trabajadores por cuenta propia y los asalariados privados representan conjuntamente el 85,6% del empleo informal. Entre quienes trabajan de manera independiente, la tasa de informalidad alcanza el 62,1%, mientras que entre los asalariados privados llega al 15,9%.
El fenómeno presenta diferencias entre hombres y mujeres. La ocupación informal masculina disminuyó 0,8% en doce meses, mientras que la femenina aumentó 0,3%. Por sectores económicos, las principales caídas correspondieron al comercio (-6%) y otras actividades de servicios (-10,8%).
El INE considera trabajadores informales a quienes desempeñan actividades dependientes sin acceso a seguridad social por su vínculo laboral, a los independientes que operan en unidades económicas informales y a los familiares que trabajan sin remuneración.
La situación es especialmente relevante por sus consecuencias previsionales: quienes trabajan sin cotizaciones regulares acumulan menos recursos para financiar sus futuras pensiones y pueden quedar sin protección social asociada al empleo.
El deterioro también coincide con un aumento del desempleo nacional, que alcanzó el 9,8% durante el trimestre julio-septiembre. En ese período, la población ocupada total disminuyó 1,1% interanual, mientras la tasa de ocupación descendió hasta el 55,5%.
Según el INE, la informalidad entre los trabajadores extranjeros llegó al 31,4%, con un incremento interanual de 2,2 puntos porcentuales.
