Chile crecerá un 1,7% en 2026, indica un informe de la OCDE
Según el informe de Perspectivas Económicas de la OCDE (The Organisation for Economic Co-operation and Development) correspondiente a junio de 2026, la economía chilena muestra una trayectoria de moderación en su crecimiento tras un 2025 relativamente favorable. El organismo proyecta que el PIB de Chile crecerá un 1,7% en 2026, por debajo del 2,6% registrado en 2025, para luego recuperarse y alcanzar el 2,5% en 2027.
Esta desaceleración responde a varios factores. Por un lado, el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y la consolidación fiscal en curso limitan el dinamismo de la demanda interna. Por otro, el aumento de los costos energéticos —derivado principalmente de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio— ha impulsado temporalmente la inflación y reducido el poder adquisitivo de los hogares. La inflación, que alcanzó el 4% en abril de 2026, se proyecta en 3,8% para el cierre del año y en 3,2% en 2027, acercándose gradualmente al objetivo del Banco Central.
El consumo privado se mantendrá como motor principal, aunque a un ritmo más moderado. La inversión bruta en capital fijo mostrará un crecimiento más débil (alrededor del 1,2%), afectado por mayores costos y mayor cautela empresarial. Las exportaciones netas tendrán una contribución negativa en 2026 debido a la debilidad inicial de las ventas externas, aunque se espera una recuperación gradual apoyada por los sólidos precios del cobre.
En el ámbito fiscal, la OCDE destaca los esfuerzos de consolidación. El Gobierno implementó un ajuste equivalente a cerca del 1% del PIB, orientado a mejorar la eficiencia del gasto y reconstruir colchones fiscales. Se prevé que el déficit del gobierno central se reduzca progresivamente. El Banco Central mantendrá una política monetaria cautelosa, con la tasa de política monetaria en torno al 4,5% durante la mayor parte de 2026.
Los riesgos predominan a la baja: una crisis energética más prolongada, una caída mayor de la demanda externa o tensiones en la cadena de suministro minera (como el ácido sulfúrico) podrían afectar negativamente el crecimiento. En sentido contrario, una implementación más rápida de la reforma de permisos sectoriales y un mayor dinamismo en minería y energías renovables podrían impulsar la actividad.
La OCDE enfatiza la necesidad de reformas estructurales para elevar el crecimiento potencial: agilizar la inversión, aumentar la participación laboral y fortalecer la formación continua ante la transición digital y verde. Chile mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, pero requiere mayor productividad y eficiencia para sostener un crecimiento más robusto y resiliente en el mediano plazo.
Informe de Perspectivas Económicas de la OCDE
