El Estrecho de Magallanes se encuentra ante una encrucijada histórica. Con la actual concesión de la Zona Franca comercial en manos de SRI/Grupo Fischer con vencimiento fijado para el año 2030, la discusión pública regional no puede quedar atrapada en el mostrador del comercio minorista. Mientras el debate local suele limitarse a los aranceles de los vehículos o los bienes de consumo, la toma de decisiones debiera estar entendiendo que Magallanes necesita transitar urgentemente desde un modelo enfocado en los servicios y el consumo hacia una verdadera industrialización sobre su geografía.
A nivel global, existen más de 5.400 zonas francas que mueven entre el 30% y el 40% del comercio mundial de mercancías. Sin embargo, la evidencia demuestra que las experiencias más exitosas del planeta son aquellas que no se limitan a mover cajas, sino que anclan sus franquicias a la cadena de valor de sus propios recursos naturales.
¿Qué modelos dominan el mapa global y cómo impactan la estrategia que debe adoptar Punta Arenas ante su nueva concesión?
El Mapa Funcional de las Franquicias Globales
Para entender qué se juega en la próxima licitación, es imperativo levantar la mirada y analizar la tipología funcional que opera en los mercados internacionales:
Zona Franca Comercial o de Extensión: Orientada a la venta minorista y distribución con exención de aranceles e IVA. Este es el modelo exacto de nuestra actual ZONAUSTRAL y de la ZOFRI en Iquique. Con un predio de 53 hectáreas y más de 1.100 usuarios (donde el 98% son mipymes), ha sido un motor turístico y comercial que aporta el 28% de sus ingresos brutos al Gobierno Regional (GORE), pero cuyo impacto productivo y manufacturero ha sido prácticamente nulo.
Zona Franca Industrial o de Procesamiento de Exportaciones (EPZ): Diseñada específicamente para la manufactura, transformación y agregación de valor físico para la exportación (como en Uruguay o Walvis Bay, Namibia).
Zona Económica Especial (ZEE): Versiones ampliadas y de alta flexibilidad regulatoria que suelen abarcar regiones o provincias enteras, con China, India y el Canal de Suez como referentes principales.
Régimen o Área Aduanera Especial Territorial: Diseños político-económicos creados para mitigar el aislamiento de zonas geopolíticamente remotas. Es el espejo de lo que ocurre al sur del Estrecho con la Ley Navarino (Ley 18.392), la Ley Tierra del Fuego (Ley 19.149) o el Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego en Argentina.
Zona Franca Sectorial Especializada: Recintos dedicados por ley en exclusividad a un único rubro productivo, como el petróleo en Nigeria o la minería en Tocopilla.
Los Espejos Mundiales para los Recursos de Magallanes
La futura licitación de la Zona Franca no puede diseñarse a espaldas de la matriz productiva regional. Cada recurso local tiene un espejo idóneo en el mundo del cual aprender lecciones críticas:
- Pesca Extractiva y Acuicultura: El Clúster Físico
Mientras que los gigantes del Atlántico Norte (como Noruega o Islandia) compiten sin zonas francas basándose estrictamente en su trazabilidad y cadena de frío, los referentes para Magallanes se encuentran en el hemisferio sur. El Mauritius Seafood Hub (Mauricio) opera como un clúster de procesamiento donde el atún se transforma en lomos, filetes y conservas bajo estrictas normas de la Unión Europea. Por su parte, la EPZ de Walvis Bay en Namibia (un análogo de aguas frías alimentado por la corriente de Benguela) fijó por política pública la meta de elevar el procesamiento de merluza en tierra del 23% al 45% para generar empleo permanente. La fase de cultivo (engorda en mar) responde a concesiones y ordenamiento espacial, no a recintos francos. No obstante, el procesamiento de valor agregado “aguas abajo” (plantas, frigoríficos e insumos) es el espacio natural donde la franquicia debe operar. - Hidrógeno Verde y Energía: El Modelo de Suez y Pecém
Ante la inminente industria del hidrógeno verde en la región, los espejos internacionales son el Canal de Suez (Egipto) y Pecém (Brasil). Suez transforma el mero paso de buques (10% del comercio marítimo mundial de crudo) en un polo de bunkering de amoníaco verde y manufactura de electrolizadores. Pecém, en tanto, pivotó hacia la neoindustrialización verde mediante un acuerdo de compra garantizada (offtake) directo con el Puerto de Róterdam. - El Peligro del Enclave: El Caso de la Lana Austral
El reporte advierte sobre un error conceptual histórico: confundir la manufactura barata con el valor agregado. Mauricio y Madagascar basaron su modelo textil en mano de obra barata dentro de zonas de procesamiento de exportaciones, quedando atrapados en una carrera de precarización que colapsó tras el fin del Acuerdo Multifibras en 2005. Por el contrario, los referentes laneros más cercanos para nuestra fibra Merino y Corriedale —como Trelew en la Patagonia argentina y la industria peinadora de Uruguay (sexto exportador mundial de tops)— demuestran que la competitividad no se logra dentro de un recinto franco genérico, sino mediante la certificación de origen, bienestar animal (free of mulesing), sustentabilidad y nichos de lujo.
La paradoja de Magallanes: La herramienta existe, falta la infraestructura
La gran conclusión apunta a que la brecha en Magallanes no es legal ni normativa. Nuestro territorio ya dispone de una de las franquicias industriales y de explotación de riquezas del mar más potentes del país, como lo es la Ley Navarino (que bonifica el 20% de las ventas e impone una integración mínima del 25% de mano de obra y componentes locales), además del régimen comercial de la actual Zona Franca.
Lo que falta (y lo que debe transformarse en la piedra angular de las bases de la nueva concesión post-2030) son dos activos estructurales que los casos exitosos del mundo sí edificaron. El primero es el Clúster Físico de Proceso, que requiere plantas con valor agregado y cadena de frío integrada. Aquí surge la oportunidad de estructurar el Frigorífico Estrecho de Mar bajo el amparo de la Zona Franca de Extensión, tal como lo hace el Mauritius Seafood Hub en Mauricio.
El segundo son los Acuerdos de Offtake y Certificación, que dan certeza de demanda internacional y homologación bajo estándares exigentes (UE/HACCP) para que la inversión en tierra sea financiable, replicando la alianza de la ZPE Ceará con el Puerto de Róterdam en Brasil.
Hacia la Licitación del 2030
Magallanes no puede permitirse renovar la Zona Franca para seguir siendo únicamente un gran centro comercial exento de IVA. La posición geopolítica del Estrecho de Magallanes exige capturar el flujo naviero que cruza el paso bioceánico (servicios y bunkering limpio) y, en paralelo, procesar los recursos propios en tierra. La nueva concesión de la Zona Franca debe obligar a los oferentes a mirar el tablero global. El desafío está en articular los recintos comerciales existentes con el potencial industrial de las leyes de excepción de la región. De lo contrario, seguiremos administrando servicios sobre el consumo interno, mientras el mundo nos demuestra cómo se industrializa sobre la geografía.
Equipo de Investigación ZonaZero.cl
Información trabajada por Fundación Prisma Austral