En una intervención de casi una hora que se convirtió en una de las más aplaudidas del Encuentro Regional de Empresarios (Erede), organizado por Irade en la Región del Biobío, el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle entregó un diagnóstico sin filtros sobre los principales desafíos que enfrenta Chile. Ante un auditorio de empresarios, el exmandatario y actual embajador en Misión Especial alertó sobre tres amenazas estructurales: la crisis política, la inseguridad y el estancamiento económico.

Frei inició su discurso contextualizando la crisis política regional. “En América Latina tenemos una crisis política que ha destrozado nuestros gobiernos”, señaló, advirtiendo que este fenómeno ha transformado la fisonomía de América del Sur y que Chile no está exento. A esto sumó la irrupción del crimen organizado, mencionando específicamente al Tren de Aragua: “Nos ha atacado (…) no va a ser fácil sacarlos”, expresó con preocupación.

En materia económica, el exmandatario contrastó el manejo fiscal de las décadas pasadas con la realidad actual. Recordó que entre 1990 y 2007, durante los gobiernos de Aylwin, el suyo y Lagos, la deuda pública bajó del 40% al 5% del PIB. Hoy, en cambio, Chile se acerca a un umbral crítico del 45%, lo que —advirtió— podría generar costos financieros insostenibles. “El sistema financiero mundial no nos va a perdonar”, afirmó. Lamentó además la desaparición de los fondos soberanos que alcanzaron más de US$40 mil millones y criticó la informalidad laboral del 27,6%, que afecta a más de dos millones de personas, junto al bajo crecimiento promedio del 2% desde 2014.

Uno de los puntos más enfáticos de su intervención fue la situación de Codelco. Frei pidió que la empresa estatal se concentre en producir cobre y “dejemos que el litio lo hagan otros”. Criticó la estrategia de incorporar el litio para “tapar su deudita”, recordando que la deuda de la compañía pasó de US$4 mil millones en 2009 a US$24 mil millones actualmente. “A nadie vamos a engañar, ni aquí ni afuera”, sentenció.

El expresidente arremetió también contra la “permisología”, a la que describió como un verdadero “negocio” para paralizar proyectos. Citó ejemplos como el puerto de San Antonio (con unas 10 mil observaciones), una línea de alta tensión con casi 16 mil observaciones y una planta de aguas servidas en Maipú. Según sus palabras, el plazo para aprobar un estudio de impacto ambiental se duplicó en una década, dejando cerca de US$90 mil millones en inversiones estancadas. “Con esta locura no podemos seguir o nos vamos a paralizar”, exclamó.

Frente a este panorama, Frei planteó la necesidad de impulsar las exportaciones, elevándolas de los US$107 mil millones actuales a US$150 mil millones. Destacó las oportunidades en África, un continente con 1.570 millones de habitantes que representa el 20% de la población mundial, y llamó a fortalecer lazos con India y el Medio Oriente.

Al cierre, el exmandatario identificó tres tareas “ineludibles”: una reforma política —considerada el principal cuello de botella—, la seguridad y el crecimiento económico. Invocó el ejemplo de los gobiernos de la transición democrática, recordando la emblemática fotografía de los expresidentes Aylwin, Lagos, Bachelet, Piñera y él mismo sosteniendo la bandera chilena. “Lo podemos hacer y lo vamos a hacer, con confianza, con decisión y coraje, mierda”, concluyó entre aplausos.

Fuente: Emol. Fotografía: 2009, Teatro Caupolicán.