Con los termómetros marcando mínimas extremas de hasta -9 °C en diversos puntos de la cuenca austral, la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) intensificó los trabajos en terreno bajo el marco del "Plan Operación MOP Invernal". El despliegue busca neutralizar las severas capas de escarcha y nieve que amenazan con cortar la conectividad terrestre de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Hasta la fecha, las cuadrillas operativas han arrojado aproximadamente 1.000 toneladas de sal en las calzadas y han aplicado más de 50.000 litros de solución anticongelante en los puntos más críticos de la red vial.

Maquinaria en ruta: El tonelaje del despeje

El balance entregado por las autoridades de Obras Públicas da cuenta de un esfuerzo logístico mayor para mantener habilitadas las principales rutas de la región. Los equipos de Vialidad ya completaron faenas de despeje de nieve en más de 1.200 kilómetros de caminos, priorizando las rutas internacionales, los accesos a pasos fronterizos y los caminos secundarios que conectan a las comunas rurales.

El Director Regional de Vialidad, Franco Serafini, valoró el despliegue diario de los operarios en terreno, asegurando además que la institución cuenta con el stock suficiente de sal y los contratos de reposición activos para garantizar la continuidad de las faenas durante todo lo que queda de la temporada invernal.

El llamado a la conducción a la defensiva

Por su parte, el Seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, enfatizó que la millonaria inversión y el despliegue técnico del Estado sirven de poco si los conductores locales no adoptan conductas de autocuidado. La autoridad regional reiteró el llamado urgente a la comunidad a manejar con máxima precaución, disminuir la velocidad de manera drástica y respetar estrictamente las restricciones de tránsito vigentes.

Desde el MOP insistieron en que, bajo las actuales condiciones de congelamiento, la seguridad vial se transforma en una responsabilidad compartida donde la prudencia al volante es la única barrera efectiva para evitar accidentes fatales en las rutas de Magallanes.