Un informe técnico de la Dirección de Aeropuertos que se filtró a la prensa en las últimas horas, expuso la gravedad del deterioro estructural en la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo de Puerto Natales. El documento, un diagnóstico que hasta ahora la autoridad mantenía bajo reserva pese a los reiterados compromisos de transparentar el estado del recinto, confirma que la losa del terminal aéreo se encuentra catalogada formalmente en nivel "malo" y que los arreglos provisorios agotaron su capacidad técnica.
La evaluación mediante el estándar Pavement Condition Index (PCI) ubicó la pista de Ultima Esperanza entre los 25 y 40 puntos, muy por debajo de los 70 puntos requeridos para operar en el rango de "muy bueno". Las fallas descritas en el estudio detallan grietas longitudinales y transversales, desprendimiento constante del sello asfáltico y hundimientos en las zonas de mayor impacto por el paso continuo del tren de aterrizaje de las aeronaves.
La incapacidad de mantener la operatividad mediante parches quedó al descubierto tras registrarse más de 41 bacheos de emergencia con asfalto en frío en el último año. El texto oficial advierte explícitamente que resulta imposible continuar sosteniendo el funcionamiento del recinto bajo este esquema de parches temporales, los cuales solo han encubierto una degradación estructural más profunda.
El riesgo para la navegación aérea tuvo su punto crítico el pasado 8 de mayo, cuando las aerolíneas Latam y Sky se vieron obligadas a cancelar sus operaciones en el recinto por razones de seguridad operacional derivadas directamente del mal estado del pavimento. Muestreos y sondajes técnicos realizados en la franja de pista, calles de rodaje y plataforma evidenciaron filtraciones de porosidad entre las capas asfálticas y la falta de adherencia entre ellas, lo que acelera el desprendimiento de material.
Frente a este escenario de contingencia y la advertencia de que dilatar las soluciones solo encarecerá las obras, el servicio público debió licitar trabajos de reparación por un monto que alcanza los 7 mil millones de pesos. El plan de intervención proyecta arreglos focalizados en los 20 metros centrales del eje de la pista mediante la colocación de una geomalla de refuerzo para frenar la propagación de fisuras.
Para ejecutar estos trabajos sin paralizar por completo la conectividad austral, se diseñó un calendario de cierres parciales entre enero y marzo que contempla mantener la pista operativa únicamente durante 28 días de la temporada alta. La planificación fija 11 días de operaciones y 20 de cierre en enero, 8 de apertura y 20 de cierre en febrero, y 9 días abiertos frente a 22 de cierre en marzo.
El plan aprobado por la autoridad aeroportuaria descartó previamente alternativas de solución integral como la reconstrucción total de la carpeta con base de hormigón —estimada en 20 mil millones de pesos— o el recambio completo del eje asfáltico, debido a que implicaban cierres continuos de hasta cuatro meses. De acuerdo con el informe técnico, paralizar de manera prolongada el aeródromo resultaba inviable para la provincia por la dependencia crítica que mantiene Puerto Natales para su conectividad turística, evacuaciones médicas de emergencia y la operatividad logística del territorio antártico.
