Cada día que pasa pareciera complicarse más la situación política en la provincia de Última Esperanza, luego de que el bloque completo de partidos de la oposición regional emitiera un categórico comunicado público exigiendo la salida del delegado presidencial provincial, Liber Lazo, a quien acusan de perder toda legitimidad para ejercer el liderazgo político en el territorio tras protagonizar una grave vulneración de datos sensibles que derivó en el quiebre absoluto de relaciones con la alcaldesa de Puerto Natales.

La declaración conjunta, suscrita formalmente por el Frente Amplio Magallanes, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Liberal, el Partido Radical y el Partido Por la Democracia (PPD), manifiesta la máxima preocupación de las colectividades ante las lamentables declaraciones públicas emitidas recientemente por la autoridad provincial.

Según denuncian las directivas partidarias, la cuestionada intervención de Lazo vulneró de manera flagrante el principio de probidad administrativa, la privacidad y el debido resguardo de datos sensibles de una familia de la zona, gatillando no solo un profundo malestar en los habitantes de la comuna, sino que destruyendo por completo los puentes institucionales mínimos requeridos para la gobernabilidad de la provincia.

Quiebre institucional y parálisis en la gestión

El punto más crítico de la denuncia radica en la parálisis de gestión que hoy afecta a la provincia de Última Esperanza, donde las dos principales autoridades políticas del territorio mantienen un quiebre total y carecen de cualquier instancia de diálogo formal para coordinar los desafíos públicos de la zona. Esta preocupante desconexión escaló a niveles inéditos tras confirmarse la tajante determinación de la alcaldesa de Puerto Natales de marginarse por completo y no participar en ninguna actividad oficial o institucional en la que concurra el delegado presidencial provincial. De acuerdo con el bloque opositor, este escenario de aislamiento y nula comunicación refleja una evidente pérdida de legitimidad y capacidad operativa que torna inviable el ejercicio efectivo del cargo, dañando directamente el avance de proyectos esenciales, el desarrollo de políticas públicas locales y perjudicando de manera directa el bienestar de los habitantes de toda la provincia.

Llamado urgente a la delegada regional

Ante esta severa encrucijada, las colectividades firmantes del documento formularon un emplazamiento directo al Gobierno y, en particular, a su representante en la región, la delegada presidencial regional Ericka Farías, para que asuma con urgencia la responsabilidad política de la crisis y adopte las determinaciones necesarias destinadas a restablecer la gobernabilidad en Última Esperanza. El bloque de partidos enfatizó que la insistencia en sostener a Liber Lazo en sus funciones ministeriales solo profundiza de manera irresponsable la inestabilidad institucional, impidiendo una adecuada y fluida coordinación entre los actores públicos del territorio y comprometiendo gravemente los intereses comunitarios de la provincia.