Durante las últimas horas, de manera extraoficial, se conoció una noticia que encendió las alarmas en el ecosistema energético e industrial de Magallanes: la empresa HIF Global desvinculó a un número importante de trabajadores, afectando tanto a personal operativo de planta como a profesionales de su oficina corporativa en la ciudad de Punta Arenas.
La medida responde directamente a una estrategia de ajuste y reducción severa de costos, en medio de un evidente enfriamiento en el ritmo de desarrollo de la industria del hidrógeno verde y e-combustibles a nivel regional y global.
Reducción al mínimo, pero sin salir de la cancha
Pese al impacto que generan estos despidos en el mercado laboral local, fuentes vinculadas al sector aclaran que la compañía no está abandonando la zona ni cancelando su operación. Por el contrario, la decisión busca sostener una estructura mínima de gasto mientras concentran todos sus esfuerzos en la estructuración de la Decisión Final de Inversión (FID por sus siglas en inglés).
El cierre financiero para escalar a la fase comercial exige la consolidación de montos de inversión multimillonarios, exigencias ambientales y los compromisos normativos requeridos por el Estado de Chile. En ese escenario, achicar el gasto operativo aparece para la firma como un paso lógico y necesario para resistir el periodo de tramitación y evaluación actual.
Dudas en infraestructura y financiamiento con respaldo estatal
El ajuste interno de HIF no se da de manera aislada. Refleja un clima de cautela e incertidumbre generalizada entre los inversionistas internacionales de las energías limpias.
En el entorno del mercado local y entre diversas autoridades preocupa la parsimonia y demora en los proyectos de infraestructura crítica en Magallanes, fundamentalmente el desarrollo portuario imprescindible para la logística y exportación de estos derivados. A esto se suma la indefinición respecto a las líneas de crédito y préstamos multilaterales con aval del Estado y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), herramientas financieras que en su momento se anunciaron con gran despliegue comunicacional pero cuyo flujo definitivo aún permanece en espera.
Según trascendió extraoficialmente, inversionistas radicados en Estados Unidos habrían congelado o dilatado recientemente la transferencia de aportes de capital previstos para las filiales locales. Esa falta de liquidez inmediata fue el detonante directo para que la alta dirección de la empresa resolviera recortar su plantilla en la zona durante la presente jornada.
Por ahora, desde el entorno de HIF mantienen la postura de que el compromiso con Magallanes sigue firme, enfocado de lleno en cumplir los hitos técnicos y financieros antes de levantar la bandera de partida a escala comercial. No obstante, el recorte de personal en Punta Arenas deja en evidencia que el camino hacia la consolidación del hidrógeno verde atraviesa por su tramo más complejo y austero.
