BAJADA: En el marco de la tercera sesión del Comité Público-Privado de la Construcción, el gremio liderado por Cristóbal Bascuñán sinceró ante el MOP su inquietud por la falta de proyectos nuevos con "inicio efectivo próximo". El fantasma del desempleo sectorial vuelve a presionar en la zona austral.
CUERPO DE LA NOTA:
La aparente calma de la inversión fiscal en Magallanes esconde una profunda y silenciosa preocupación en el empresariado local. En dependencias de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Magallanes, se llevó a cabo la tercera reunión del Comité Público-Privado de la Construcción, una instancia clave que congregó al Seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, y al Jefe de Gabinete de la Delegación Presidencial, Eduardo Cárdenas, junto a la plana mayor de los directores regionales del MOP (Arquitectura, Obras Portuarias y Planeamiento).
Sin embargo, detrás del tono protocolar y las presentaciones técnicas de las carteras de corto, mediano y largo plazo, el gremio de la construcción instaló una dura luz de alerta: la preocupante escasez de nuevas iniciativas con inicio efectivo en el corto plazo y su inminente impacto negativo en la empleabilidad de la región.
Luz de alerta por el empleo local
Para las constructoras de la zona austral, que ya vienen golpeadas por los vaivenes macroeconómicos de los últimos años, el ritmo de las licitaciones públicas es el verdadero motor de la economía regional.
El presidente de la CChC Magallanes, Cristóbal Bascuñán, fue enfático en la necesidad de que la autoridad no solo muestre "proyecciones en papel", sino que se haga cargo de los nudos críticos actuales. "La importancia de esta instancia es poder hacerle llegar a la autoridad cuáles son las inquietudes y las principales preocupaciones que tiene el sector de la construcción en relación a las licitaciones de obra pública", apuntó el líder gremial, valorando el espacio pero dejando clara la urgencia de su sector.
El gran temor que cruza transversalmente a socios y socias del Comité de Infraestructura radica en la brecha temporal. Mientras los grandes diseños y proyecciones a largo plazo del MOP avanzan en sus respectivas burocracias, las constructoras locales necesitan certezas inmediatas: faenas que abran hoy, contrataciones que se ejecuten mañana y flujos económicos que eviten la paralización de la mano de obra local.
El MOP expone sus cartas, pero el gremio exige certezas
Durante la cita, los directores regionales —Jorge Cortés (Arquitectura), Jorge Valdebenito (Obras Portuarias) y Dante Fernández (Planeamiento)— detallaron los planes que sus carteras proyectan para el futuro del territorio magallánico. Si bien la mesa técnica fue calificada como "productiva", desde el sector privado se advierte que la brecha entre la "intención" de la autoridad y la adjudicación real de una obra sigue siendo el talón de Aquiles que puede gatillar una nueva crisis de desempleo en el sector secundario.
Con un invierno austral que tradicionalmente ralentiza las faenas, la industria exige que el segundo semestre de 2026 actúe como un verdadero acelerador y que los procesos de licitación dejen de entramparse, permitiendo que las constructoras regionales —particularmente las medianas y pequeñas— tengan real capacidad de competir en los contratos de la zona.
La mesa de diálogo público-privada quedó abierta, pero con las cartas sobre la mesa: la construcción local avisa que el tiempo corre y que si el MOP no agiliza los inicios de obra, el empleo en Magallanes pagará la cuenta.