Las Fiestas Patrias constituyen uno de los puntos de consumo más altos del año en Chile. Más allá de la tradición de asados, empanadas, las tradicionales fondas y cueca (con bastante cumbia de por medio), estas celebraciones impulsan el comercio minorista, la gastronomía, el turismo interno y el entretenimiento.

De acuerdo a proyecciones de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) para 2025, los hogares chilenos gastaron en promedio alrededor de 210.000 pesos (aproximadamente USD 221) durante el período previo y los días de fiesta. De ese monto, cerca de 170.000 pesos (unos USD 179) se destinan a bienes entre el 12 y el 17 de septiembre, de los cuales un 20% corresponde a compras adicionales respecto a un mes normal.

Un estudio de Activa Research mostró cifras más conservadoras, con un gasto promedio estimado de 132.000 pesos (cerca de USD 139), 10.000 pesos menos que en 2024, reflejando un ajuste en el presupuesto familiar.

En términos agregados, el gasto de los hogares chilenos durante las Fiestas Patrias alcanza cifras millonarias. Con cerca de 6,6 millones de hogares en el país (según datos del Censo 2024), y considerando el promedio proyectado por la Cámara de Comercio de Santiago de unos 210.000 pesos por hogar, el desembolso total de las familias se estima en torno a 1,4 billones de pesos chilenos, equivalentes a más de USD 1.450 millones.

La alimentación lidera el consumo. El gasto en carnes sube un 50% (unos 20.000 pesos), las verduras un 40% (alrededor de 10.000) y el pan un 30%. Las empanadas triplican su consumo habitual. Las bebidas alcohólicas también experimentan un fuerte alza. En contraste, rubros no ligados a la celebración, como tecnología, electrodomésticos y materiales de construcción, caen entre 10% y 13%.

Los aguinaldos de Fiestas Patrias juegan un rol clave en el financiamiento. En 2024 promediaron cerca de 110.000 pesos por trabajador en muchas empresas, y para 2025 se proyectaban entre 60.000 y 100.000 pesos.

El turismo interno también se activa. En 2025 solo cerca del 19% de los chilenos planeó viajar, priorizando asados familiares y descanso en casa. Aun así, regiones como Valparaíso captan una parte importante de los desplazamientos, con proyecciones de cientos de miles de viajes con pernoctación y ocupación hotelera superior al 65% en algunos períodos, dinamizando hoteles, restaurantes y transporte.

El comercio minorista puede aumentar ventas entre 10% y 25% en esta temporada. Municipios de la Región Metropolitana invierten sumas significativas en fondas y eventos que abarcan producción, artistas y logística.