La remoción de la directora del Servicio de Salud Magallanes, Verónica Yáñez, a quien la Subsecretaría de Redes Asistenciales le solicitó la renuncia aduciendo "pérdida de confianza", sigue generando esquirlas e incertidumbre en el ámbito institucional de la región.
El gobernador regional, Jorge Flies, se pronunció respecto del quiebre en la jefatura de la red hospitalaria y afirmó estar “algo sorprendido” por la determinación tomada desde Santiago. La autoridad regional reveló que no existió ninguna notificación o coordinación previa desde la Subsecretaría sobre el término de las funciones de Yáñez, aunque reconoció que "entendemos que el ministerio está ejerciendo sus facultades".
Junto con destacar el desempeño de la saliente ejecutiva, con quien aseguró se realizaba "un muy buen trabajo durante años", el gobernador le quitó responsabilidad a la gestión local y dirigió los cuestionamientos hacia el nivel central.
Flies fue enfático en señalar que las mayores dificultades en la administración de la salud pública regional no se originaban en Magallanes, sino que respondían a trabas y problemas "de nivel ministerial".
Ante este escenario de descabezamiento en el servicio, la preocupación del Gobierno Regional se centra en el impacto sobre los proyectos de infraestructura y equipamiento vigentes. En ese sentido, la autoridad hizo un llamado directo al Ministerio de Salud para garantizar la continuidad y ejecución sin interrupciones del convenio de programación en salud que mantienen en conjunto el Minsal y el GORE en la zona.
