En una profunda revisión del panorama acuícola regional, la Asociación de Salmonicultores de Magallanes levantó la voz para alertar sobre la severa burocracia y los extensos plazos administrativos que frenan el crecimiento productivo en la zona austral.
Durante su intervención en el medio local Polar Comunicaciones, el presidente del gremio, Carlos Odebret, expuso las prioridades, dilemas de infraestructura y las complejas trabas que enfrenta una industria clave para la economía de Magallanes.
Un freno burocrático: trámites que superan los 15 años
El diagnóstico del gremio es categórico: el volumen de producción actual está condicionado por los límites ambientales de las concesiones vigentes. En Magallanes existen cerca de 130 concesiones otorgadas, de las cuales solo operan entre 40 y 50 de forma simultánea debido a los descansos sanitarios y productivos que requiere el sistema de rotación.
Cada concesión posee un límite productivo que oscila entre las 3.000 y 5.000 toneladas. Ante esta restricción, la única vía para aumentar la capacidad productiva radica en la asignación de nuevas concesiones o en avanzar con las solicitudes pendientes.
"En el caso de las solicitudes que ya están en trámite, son todas ingresadas antes del año 2016; incluso algunas son del año 2010. Llevamos hasta 16 años tramitando solicitudes de concesión", enfatizó Odebret.
A la fecha, existen 22 solicitudes que cuentan con su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada desde antes de 2016, pero que permanecen entrampadas en la burocracia administrativa sin obtener la concesión definitiva.
Relocalización y la voluntad de salir de áreas protegidas
Uno de los puntos centrales abordados fue la presencia de centros productivos en áreas de conservación. Desde la gremial reafirmaron la disposición de la industria de trasladar sus operaciones fuera de los parques nacionales, donde algunas concesiones se otorgaron previa modificación de los criterios de Contraloría sobre los límites acuáticos.
- Voluntad sectorial: "El ánimo de toda la industria del salmón es salir de los parques, pese a que las concesiones son formalmente legales porque fueron otorgadas antes de esa interpretación", sostuvo el dirigente, ejemplificando la situación con el caso de Nova Austral en el Parque Nacional Alberto de Agostini.
- El nudo de las relocalizaciones: En la región se han iniciado 19 procesos de relocalización desde hace más de una década. Sin embargo, los traspasos se han visto entorpecidos por la superposición con la creación de la Reserva Nacional Kawésqar y por recursos judiciales.
- Planes de manejo pendientes: Odebret apuntó al retraso en el plan de manejo de la Reserva Nacional Kawésqar, el cual debió elaborarse en un plazo de dos años a contar de su creación y que ya acumula cinco años de desfase (vencido en 2021). Asimismo, solicitó que el traspaso de competencias desde CONAF hacia el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) no detenga la gestión administrativa del Estado.
Radiografía al fundamental motor económico regional
A pesar de los desafíos administrativos y la imposibilidad de avanzar en microrrelocalizaciones —luego de que el mecanismo simplificado no prosperara tras su revisión en el Tribunal Constitucional—, la salmonicultura se mantiene como un pilar estratégico para el territorio magallánico.
Cabe recordar, que la actividad representa aproximadamente el 50% de las exportaciones regionales y genera más de 3.000 empleos directos.
Al mismo tiempo, el gremio relevó que la presencia de la industria en fiordos y canales distantes no solo aporta en materia logística, sino que ejerce soberanía efectiva mediante infraestructura y presencia humana continua en zonas aisladas de la región.
