El Ministerio de Bienes Nacionales confirmó que dio marcha atrás a la decisión de enajenar las islas Arturo y Sin Nombre, dos islotes situados en el Lago Blanco, en la comuna de Timaukel (península de Tierra del Fuego). Ambos terrenos habían sido incluidos en el Plan de Ventas fiscal denominado “Se busca dueño”, estrategia que busca licitar 159 inmuebles estatales a lo largo del país para fomentar la inversión y recuperar predios subutilizados.

Los detalles de la medida

  1. Superficie de los predios: La isla Arturo cuenta con una extensión aproximada de 2,71 hectáreas, mientras que la isla Sin Nombre suma 2,11 hectáreas. En conjunto, abarcan cerca de 4,82 hectáreas de territorio insular fiscal.
  2. Criterio de inclusión inicial: La secretaria regional ministerial (Seremi) de Bienes Nacionales, Lorena Díaz Loaiza, explicó que los islotes fueron considerados en primera instancia bajo el criterio de "disponibilidad", al no contar con una administración activa.
  3. Proceso normativo: La Seremi remarcó que la inclusión de los terrenos cumplió con los pasos legales exigidos —incluidas las sesiones de la Comisión Especial de Enajenaciones para la tasación fiscal— y precisó que se trataba de una etapa de evaluación previa y no de una licitación abierta.

Presiones parlamentarias y resguardo fronterizo

La rectificación de la cartera se produce tras la controversia generada por la inclusión de estos bienes insulares en el plan de enajenación. Parlamentarios del Frente Amplio enviaron un oficio formal al Ministerio de Bienes Nacionales solicitando la paralización inmediata del proceso hasta que se entreguen informes jurídicos, territoriales y de seguridad, dada la condición estratégica de zona fronteriza que posee Tierra del Fuego.

Desde la Seremi de Bienes Nacionales destacaron que la decisión de retirar las islas del plan responde al mandato de mantener una administración receptiva a la mirada del territorio y sus comunidades locales.