El Gobierno de Chile ha puesto el foco en el potencial de las tierras raras como un nuevo motor de desarrollo para las regiones del centro-sur del país. Biobío, Ñuble y Maule presentan condiciones geológicas favorables para estos minerales críticos, esenciales en la electromovilidad, las energías renovables, la electrónica avanzada y las tecnologías de punta. Esta apuesta busca diversificar una minería tradicionalmente concentrada en el cobre y el litio, extendiendo sus beneficios hacia zonas donde la actividad extractiva ha tenido menor peso histórico.
Durante una exposición ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, el subsecretario de Minería, Álvaro González, junto al seremi del Biobío, Daniel Escobar, subrayaron que no se trata solo de una oportunidad minera, sino de una vía para el desarrollo regional. “Cuando hablamos de tierras raras no vemos solamente una oportunidad minera; vemos una oportunidad de desarrollo regional. El desafío es transformar ese potencial en inversión, empleo y mejores oportunidades para las personas”, afirmó González.
Uno de los proyectos emblemáticos es el de extracción de arcillas para producir concentrado de tierras raras en Penco, región del Biobío. Contempla una inversión estimada de 130 millones de dólares y podría generar alrededor de 400 empleos directos en la fase de construcción (con un peak de 600), además de hasta 1.400 puestos directos e indirectos en régimen operativo, con un compromiso de al menos 40% de contratación local. La iniciativa ya cuenta con aprobación ambiental y avanza en permisos sectoriales.
La zona centro-sur cuenta además con infraestructura portuaria, capacidades industriales, universidades y una red de proveedores que facilitan el desarrollo de una cadena de valor más amplia, más allá de la mera extracción. El Gobierno enfatiza la necesidad de atraer inversión, fortalecer empresas locales y generar conocimiento técnico en un sector de minerales críticos donde Chile puede posicionarse como actor relevante a nivel global, en un contexto de alta demanda mundial y concentración de la oferta en pocos países.
Fuente: Ministerio de Minería.
