Efectivos del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC) concluyeron una serie de ejercicios tácticos conjuntos con el Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4) de la Armada Argentina en el sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Las maniobras, centradas en la instrucción operativa bajo condiciones climáticas subantárticas extremas, se desplegaron en las inmediaciones de Ushuaia y en zonas de montaña adyacentes a la Base Aeronaval.
Según informó la Gaceta Marinera, el programa abarcó técnicas de desplazamiento táctico sobre hielo y nieve mediante el uso de esquíes, raquetas y crampones, además de procedimientos de autodetención en pendientes, construcción de refugios e instrucción de supervivencia en alta latitud. Desde la institución naval precisaron que la actividad formó parte de un "intercambio de expertos en zonas de clima frío" enmarcado en los convenios bilaterales vigentes.
El despliegue de las tropas norteamericanas en la zona austral se enmarca en el reacercamiento estratégico entre Buenos Aires y Washington, cuyo punto central es el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Esta infraestructura busca consolidar un polo logístico nacional para la proyección hacia la Antártida y el monitoreo del tránsito marítimo interoceánico en el Atlántico Sur, un área de alto interés geopolítico donde Estados Unidos procura además limitar la presencia e inversiones estratégicas de China.
El entrenamiento conjunto generó repercusiones en el arco político. Dirigentes de la oposición y legisladores nacionales solicitaron al Poder Ejecutivo precisiones sobre los decretos o la correspondiente autorización del Congreso para el ingreso de fuerzas armadas extranjeras al territorio nacional. En paralelo, autoridades provinciales de Tierra del Fuego reiteraron la importancia de que el desarrollo de infraestructura y el control operativo en el canal Beagle respondan de forma prioritaria a los intereses soberanos de la Argentina.
