Un frío balde de agua recibió la economía nacional tras conocerse el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) correspondiente al mes de agosto, el cual registró una caída del 1% en comparación con el mismo período del año anterior. La cifra, dada a conocer por el Banco Central, confirma una tendencia de estancamiento que preocupa tanto a los mercados como a los hogares de todo el país.
El resultado se ubicó por debajo de las proyecciones más conservadoras de los analistas, retroceso impulsado principalmente por el débil desempeño en sectores clave de la producción y la menor dinámica en el consumo. Según el informe del organismo emisor, la serie desestacionalizada también mostró números negativos, lo que refleja un enfriamiento persistente de la actividad económica en el territorio nacional.
Sectores golpeados y menor dinamismo
El comportamiento de la actividad durante el octavo mes del año estuvo marcado por caídas generalizadas en la industria manufacturera y el comercio, áreas fuertemente impactadas por la menor demanda interna y la contracción en la inversión privada. Si bien algunos rubros específicos lograron mantener un desempeño marginalmente positivo, no fue suficiente para contrarrestar el sesgo a la baja del indicador global.
Desde el sector privado y gremios productivos señalaron que estos números reflejan los efectos de las altas tasas de interés, las complejas condiciones financieras y una incertidumbre regulatoria que continúa postergando decisiones de inversión a gran escala, situación que se traspasa directamente a la creación de puestos de trabajo y al presupuesto de las familias.
Incertidumbre por el cierre de año y reacciones
El dato de agosto instala dudas sobre la capacidad de la economía chilena para alcanzar las metas de crecimiento proyectadas por el Gobierno para el cierre de este año. La cifra negativa presiona las estimaciones del Ministerio de Hacienda y reabre el debate sobre la efectividad de las medidas de reactivación e inversión pública impulsadas desde el Ejecutivo.
En el ámbito regional, la caída del Imacec enciende alertas por sus eventuales efectos en el empleo local y el consumo minorista durante el último trimestre del año.
