Por estas horas, como cada 4 de septiembre, Chile conmemora el Día Nacional del Vino, una fecha que celebra más de cuatro siglos de riquísima historia vitivinícola y entrega homenaje a un sector emblemático de la identidad y economía nacional. El vino chileno exporta por más de US$ 1400 millones y es una marca mundial que no necesita mayores presentaciones.

Desde las cartas de Pedro de Valdivia hasta los valles contemporáneos, la vitivinicultura chilena se ha posicionado como un referente global. No obstante, el estado actual de la industria refleja un escenario de transformaciones.

Según las estimaciones del catastro vitivinícola nacional, la superficie dedicada a viñedos para producción de vino en Chile se sitúa cerca de las 124.000 a 130.000 hectáreas. Las cepas tintas, encabezadas por el tradicional Cabernet Sauvignon y el emblemático Carmenère, continúan dominando el paisaje de valles icónicos como Colchagua, Maipo y Cachapoal. No obstante, regiones del norte y del sur, así como áreas costeras, han diversificado la oferta con variedades blancas como Sauvignon Blanc y Chardonnay.

En términos de volumen de cosecha y procesamiento, Chile alcanza cosechas anuales de uva vinífera que se traducen en una producción aproximada de 8,4 a 10 millones de hectolitros de vino (equivalente a un rango de 840.000 a 1.000.000 de toneladas de fruta orientadas a la elaboración vinífera, según los rendimientos por temporada y las condiciones meteorológicas). El volumen total puede experimentar oscilaciones asociadas a factores como sequías o eventos climáticos extremos.

En materia de comercio exterior, la industria genera habitualmente entre US$ 1.400 y US$ 1.600 millones anuales en exportaciones (FOB), comercializando volúmenes situados entre los 600 y 700 millones de litros hacia destinos estratégicos como China, Estados Unidos, Reino Unido, Japón y diversos países de la Unión Europea.

Aunque los patrones de consumo global han presionado los volúmenes, los vinos con Denominación de Origen (D.O.) y las categorías premium continúan sosteniendo el valor agregado del sector.

La industria vitivinícola destaca por su profundo arraigo territorial y social. Se estima que el sector genera más de 100.000 empleos directos e indirectos en el país. El rubro da sustento a más de 11.000 productores de uva, abarcando desde grandes viñas consolidadas hasta pequeños viticultores en áreas rurales. A su vez, involucra a unas 800 bodegas activas y cientos de empresas exportadoras, donde más del 70% corresponde a pequeñas y medianas empresas (PyMEs).

“Este 2026, Enoturismo Chile de Corfo invita a celebrarlo precisamente desde esa dimensión: saliendo a descubrir y vivir el vino en los territorios donde nace. A través de su plataforma, reúne más de 50 experiencias, eventos y panoramas que se desarrollarán en distintos valles y ciudades del país, convirtiendo esta fecha en una oportunidad para recorrer, degustar, aprender, compartir y acercarse a las historias, paisajes y personas que existen detrás de cada copa”, indican la web de Sernatur.

“La diversidad de alternativas permite, además, encontrar panoramas para distintos intereses y presupuestos: desde actividades gratuitas y experiencias que parten en torno a los $5.000 o $10.000, hasta propuestas gastronómicas y enoturísticas premium. Es posible recorrer viñedos y bodegas de noche; participar en cenas creadas especialmente en torno al vino; disfrutar de picnics entre viñedos, catas y maridajes; conocer proyectos biodinámicos; recorrer lugares cargados de historia y patrimonio; descubrir el terroir desde su origen o participar en experiencias donde el vino se encuentra con la gastronomía, el arte, la música y la naturaleza”, agrega.

“La celebración también saldrá de las viñas para instalarse en espacios urbanos y encontrarse con nuevos públicos. En Santiago, el Valle del Maipo llegará al histórico sector del Paseo Nueva York y Barrio La Bolsa, con una celebración gratuita que reunirá vino, gastronomía, cultura, patrimonio, emprendedores y experiencias enoturísticas; mientras que Vinos de Chile celebrará por primera vez en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT), con un recorrido por vinos y valles de norte a sur del país, degustaciones y catas temáticas. A ello se suman celebraciones y experiencias en territorios tan diversos como por ejemplo en Choapa, Guarilihue y distintos valles vitivinícolas de la zona central y sur, mostrando que el Día Nacional del Vino es también una oportunidad para descubrir la diversidad geográfica y cultural que da identidad al vino chileno”, detalla.