La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, respaldó públicamente la decisión del presidente Javier Milei de impulsar una nueva base naval e incrementar el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona austral. En sus declaraciones, la funcionaria trasandina justificó la medida aludiendo directamente a la necesidad de ejercer presencia y "control" en el Atlántico Sur y la proyección hacia el Estrecho de Magallanes.

Las palabras de Bullrich se dan tras los anuncios del mandatario argentino sobre el levantamiento de infraestructura militar en el extremo sur y la imposición de sanciones a empresas petroleras que operen en las Islas Malvinas.

Soberanía efectiva y despliegue militar en el sur

Durante su intervención, Bullrich sostuvo que el concepto de soberanía no se limita a títulos de propiedad, sino a la presencia física del Estado en puntos críticos de defensa.

En ese sentido, la ministra enmarcó la estrategia militar de la Casa Rosada en tres ejes: la lucha contra el narcotráfico en la frontera norte, el reclamo por Malvinas y la presencia naval activa en el paso austral y el Atlántico Sur, señalando que potencias e intereses internacionales de diversa índole transitan e intentan posicionarse de forma constante en el paso interoceánico.

Impacto y alerta en la Región de Magallanes

Las expresiones provenientes de Buenos Aires reavivan la preocupación política y militar en la Región de Magallanes, especialmente tras el reciente despliegue operacional y ejercicios marítimos que la Armada de Chile ha mantenido en las aguas del Estrecho para reafirmar la soberanía nacional.

Diversos analistas e historiadores locales han advertido que el discurso respecto del carácter "bioceánico" o el control directo de pasos estratégicos por parte de Argentina contraviene el espíritu de los tratados bilaterales vigentes —como el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984—, los cuales ratifican la jurisdicción y soberanía exclusiva de Chile sobre la totalidad del Estrecho de Magallanes.

El escenario abre un nuevo foco de atención diplomática para la Cancillería chilena y las autoridades regionales, en medio de llamados transversales en Magallanes a defender la integridad territorial y el resguardo de las rutas soberanas de la Patagonia austral.