El recrudecimiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, sumado a las recientes restricciones al tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz, ya comenzó a pasarle la cuenta al mercado energético global. Tras alcanzar el barril de petróleo Brent los 88 dólares, economistas locales encienden las alarmas: el próximo ajuste de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), programado para el jueves 30 de julio, traería un incremento en los precios de las gasolinas y el diésel en el país.

De acuerdo con los expertos, este escenario internacional revertiría rápidamente las bajas registradas la semana pasada. Aunque el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) operará para amortiguar el golpe, las proyecciones ya anticipan incrementos específicos por litro.

El impacto estimado en las estaciones de servicio:

Gasolinas: Se proyecta una subida de entre $30 y $33 por litro.

Diésel: El incremento rondaría los $28 por litro.

Estas estimaciones toman como base un precio internacional del crudo flotando entre los 85 y 88 dólares por barril, junto a un tipo de cambio simulado cercano a los $925.

A pesar de que desde centros de estudios como Clapes UC advierten que aún es prematuro dar por sentado el monto definitivo —ya que el mercado petrolero se mantendrá sumamente volátil según evolucione el conflicto en Medio Oriente—, la tendencia al alza parece inevitable. Los valores oficiales y definitivos que regirán en los servicentros del país serán confirmados por ENAP en su próximo informe semanal de precios.